Un comienzo difícil

un relato de Fermín López Costero

Los primeros años fueron muy duros en aquel tercero sin ascensor. Hoy no sé si podría subir y bajar contigo en brazos por alguna escalera. El sueldo de conserje era insignificante, y buena parte de él se nos iba en aliviar tu situación. Los servicios sociales de entonces ni siquiera atendían otras circunstancias más comunes. Pero lo peor eran las habladurías, la maledicencia de la gente.
Así y todo, muchas tardes nos íbamos a la playa, a aquella calita recóndita y que, a partir de octubre, se quedaba completamente desierta. Poco más de veinte minutos, en la Bultaco con sidecar; luego aparcábamos junto al aserradero de Martín, y los últimos trescientos metros te llevaba en la silla de ruedas plegable que nos trajo mi primo Alfonso de Alemania. Todavía me acuerdo de aquella manta escocesa con la que te cubrías de cintura para abajo.
Afortunadamente, ahora es distinto. La sociedad ha cambiado: es mucho más abierta y tolerante. Y a nosotros nos ha ido bien: tenemos nuestra casita, nuestro jardín, nuestra propia piscina con agua de mar y todo; y en nuestros desplazamientos disfrutamos de ese espacioso monovolumen que a ti te resulta tan confortable.
Tuve que trabajar sin descanso, pero lo conseguí. Lo conseguí para ti, mi amor, que tanto lo necesitas y tanto lo mereces.
Sin embargo, hay días que recuerdo con nostalgia aquella época. Son esas mañanas grises, en las que el insomnio dibuja jeroglíficos sobre el vaho que empaña los espejos de mi memoria.
Yo sólo ansiaba tu felicidad. Por eso me casé contigo en contra de todas las opiniones. Pero me entristecía mucho llegar a casa y encontrarte sumergida en un mar de lágrimas. Yo entonces era muy joven. No sólo carecía de recursos; tampoco entendía nada de mujeres… Y mucho menos de sirenas.


ilustración para la revista
The Children's Book of the American Birds
editada por el Club Leteo

3 comentarios:

tortlon dijo...

¡Plas, plas, plas!
(onomatopeyas de aplausos, que no de collejas)

IRENE dijo...

Hola Alenjro!! Que bien que me escribas en el blog pero me tienes que hacer la crítica y dar opinión. No controlar la cantidad!! jajaja. Además tú tampoco actualizas tanto!! jajaja.

Eres un tío ocupado.
Qué tal los encuentros de comic avulenses? Seguro que de estrella.
Muchos besos

caraunio dijo...

Ya verás como esto es mucho mejor que el Gordo Cabrón. Solo con esta secuencia de "Splash" y la de su muerte en "Blade Runner" Daryl Hannah justifica toda su filmografía.
http://www.youtube.com/watch?v=ll8xY0O-E_c